viernes, 12 de febrero de 2016

Falleció Salomé Olivares, una de las más viejas bailadoras de priprí




Salomé baile priprí con Félix
Salomé Olivares, una de las más viejas bailadoras de priprí o merengue de palo echa’o, falleció el miércoles 10, a los 94 años, coincidiendo su muerte con el Día Nacional del Folklore.

La reina del priprí, aparece bailando en la Bibliohemerografía de la cultura tradicional y popular de la República Dominicana, en el capítulo dedicado a la música y el baile, obra de la consultora folklórica Xiomarita Pérez, quien dedica este día a la música y al baile del priprí, amenizando una actividad  con un conjunto homónimo.
 
Víctor Piñeyro y Evangelista Brazobán le muestran la foto de ella en el libro
En marzo de 2013 EdoRitmos, la Escuela de Xiomarita, le hizo un homenaje y entrega del libro donde aparece durante un taller a propósito del V Congreso Internacional de folklore Musical y Danzario del Caribe en tiempo de Globalización (MIC-V). realizado en el Centro León en ese año.
 
Pablo Heredia y su conjunto de priprí. Foto: Reynaldo Brito.
El priprí es una danza festiva. Su coreografía es circular y las parejas agarradas de las manos giran contrario a las manecillas del reloj. Se practica es Villa Mella y zonas aledañas y siempre está presente en la Fiesta del Espíritu Santo en esa comunidad de Santo Domingo Norte.
El conjunto que lo acompaña está integrado por el acordeón, el balsié que se toca acostado y la güira, que marca el ritmo en los bailadores.
Salomé vivía en Villa Mella, según contó su nieta y comadre Marilyn Ramírez. Su sepelio se efectuó ayer a las 10:00 de la mañana y los nueve días será con toques de palos en la comunidad donde residía.

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Xiomarita Pérez
Publicado el 12-02-2016

miércoles, 10 de febrero de 2016

Si crees que lo estoy haciendo bien !Imítame!


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Xiomarita Pérez
Publucado el 10-02-2016

Hoy es Día Nacional del Folklore

Se escogió el 10 de febrero para celebrarlo, porque en esta fecha en el año 1884 el periódico El Eco del Pueblo de Santiago de los Caballeros, en su edición No. 97, publicó una carta bajo el seudónimo Valle de Gracia, en la que por primera vez se mencionó la palabra folklore. 
En virtud del Decreto 173-01 del Poder Ejecutivo del año 2001, se escogió ese día para conmemorar la difusión pública del vocablo en el país. Recordar esta fecha cada año nos invita a reflexionar sobre la cultura tradicional, que es la unidad básica del folklore, es apreciar, valorar, preservar los hechos folklóricos, los grupos originarios. El folklore es el saber empírico, oralmente transmitido de generación en generación, es el saber del pueblo, pero se refiere al saber de los antecesores que reelaboran ese saber y luego elaboran algo nuevo que dejará a sus sucesores y el tiempo dirá si perdurará. 
El folklore es lo que acepta el núcleo o conglomerado, por esa razón tiene una paternidad colectiva; es una creación individual que fue acogida por el pueblo. No debemos expresar que la cultura se perdió, que hay que rescatarla, ¡No! La cultura no se pierde, se transforma por necesidad, la cultura no se rescata. 
 
Juegos del folklore material recreados
Los grupos originarios son los que hacen el folklore, y los grupos de proyección folklórica son los que llevan al escenario esos saberes, que no necesariamente es el baile; también los establecimientos de comida, las tiendas de artesanía, los artistas populares que toman elementos del folklore para hacer música dominicana, los humoristas, poetas que transmiten las expresiones orales del hombre del campo. 
No hay que llevar al escenario los grupos originales, por eso hay grupos que los proyectan. Existe el folklore rural, urbano, suburbano por lo que pueden cambiar de clasificación si es aceptado por uno de ellos; por ejemplo, el son es un baile de folklore que antes era suburbano y en la actualidad es urbano y que por esa condición jamás se debe hacer una grabación del mismo en un pasto o grama, porque ese no es su escenario, no es rural. 
Las blusas que utilizan las mujeres en los grupos de proyección no debe dejar ver los hombros, no son colombianas, además nuestras campesinas no se vestían así. Otro ejemplo es el gagá, que le integran la güira, sin ser este instrumento propio de esa música, y así pasa con el carnaval. 
Diversidad sin perder la identidad.

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Xiomarita Pérez
Columna Folcloreando
Publicada en Listín Diario el 10-02-2016

 

domingo, 7 de febrero de 2016

El chambre en el Día Nacional del Folklore

10 de febrero es la fecha para celebrar la cultura tradicional y popular de la República Dominicana



El nombre de este plato Xiomarita lo conoció en Puerto Plata, ya que en su casa se hacia frecuentemente. En el Sur le dicen sambumbio y en la Capital, donde está concentrada la mayoría de gente de los pueblos, le llaman “chapea”. Tendrá que ver con “chapiadora” o con “chapiar” la grama”.  ¿El término vendrá de Haití?
Mientras busca sus orígenes, la consultora folklórica hace un ritual que inicia desgranando los guandules, lo lava con sal para que no estén manchosos y luego se sofríe, tapándolos y echándoles agua caliente poco a poco, para que se ablanden rápidamente.  Lo ideal es cocinar guandules en el período noviembre-enero, más o menos, porque no están  “cascarosos”.  En una olla con agua se echa un puño de arroz que crecerá, mientras se le agrega agua y los sazones. Luego los víveres y carne, si existe la condición económica, ya que este plato se elabora cuando la persona no tiene los recursos económicos necesarios. Algunas familias le agregan leche de coco dependiendo del lugar de origen.

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Xiomarita Pérez
Publicado el  10-02-16