miércoles, 4 de diciembre de 2013

La sala en el campo




 

Este lugar adquiere dimensiones diferentes dependiendo de los que habitan en el hogar. En el interior de la puerta de entrada, más arriba del quicio hay una matita de sábila, una palma y/o un pan bendito
Cuatro mecedoras con su espaldar forrado de hilo de nylon tejido, una mesita de la misma madera con un mantelito tejido en hilo de lana que lo hizo la adolescente de la casa en las clases de manualidades y que se elabora en un cuadro de madera con clavitos alrededor. Un florero de cerámica rústica con flores plásticas de diversos colores engalana este espacio.    


Las paredes las visten de un cuadro de marco grande, “un collage”, donde plasman las fotos en blanco y negro y a color del hijo que cumplió años y se lo celebraron, del hermano, de la prima, del esposo u otro familiar que falleció en un accidente o murió de repente y en la memoria de sus deudos queda la tristeza, incluso, un recordatorio de “los nueve días” con su foto para mostrar a los visitantes.   
También decora la sala una “jumeadora” o una lámpara de tubo. 
 
La foto y el diploma del hijo o la hija que se graduó en la universidad no puede faltar, la familia se siente orgullosa por los sacrificios de esos años de estudios. 
Tampoco el cuadro de la niña con bucles tocándose los pies, un calendario de un negocio del pueblo, un cuadro de San Miguel Arcángel, El Gran Poder de Dios y el Sagrado Corazón de Jesús.

Si hay un familiar en los "nuevayores" o una hija en Europa hay un juego de sala de tres piezas, forrado de plástico, o de pana con colores vivos, un perro u otro animal de yesoLa mesita varía, es de cristal de dos bases con soportes dorados que con el tiempo se va “pelando” y el florero es de cerámica más fina o de cristal. 
Las flores cambian, ya no son plásticas, son de seda y predominan el crisantemo y las rosas rojas, amarillas y rosadas.


El mantelito es tejido con hilo nylon y además de las flores encontrarán un sourvenir de algún monumento de esos países con la inscripción de recuerdo que le da el soporte de que su familiar vive fuera o estuvo allí y es un orgullo para la casa, además hay algún objeto eléctrico o figura que da vuelta con una caja de música integrada. 
En sus paredes no faltará un espejo ovalado con el borde de yeso y pintado de dorado y dos candelabros en los laterales, un reloj con la esfera negra y con flores rojas en su interior y bordeado de dorado, una lámpara de tubo, el cuadro de la Santa Cena, el de un pajuil, el puente colgante.      
El cuadro de la foto de los esposos en blanco y negro, la cual fue retocada a color por un especialista o que fue enviada a España para, además de darle los tonos adecuados, colocarle una cadena en el cuello o unos aretes que en la foto original no estaba. El costo de la foto se iba pagando semanal o quincenal y podía durar hasta dos años. ¡Ah!, una foto que no debe faltar es la de la joven que está fuera con su esposo, en un marco que también vino de allá.
Otro tipo de sala
Los muebles de tres piezas los juntan y los arropan con una sábana para protegerlos del polvo, además esos muebles son para las visitas especiales, y si tú no forma parte de esa visita especial te invitan a sentarte en la galería “porque hace más fresco”. Al lado de estos muebles hay un estante de madera con un televisor y algunos “biscuits”.
 La sala en el mes de diciembre era un hervidero de familiares y amigos, más cuando se esperaba el familiar que venía del extranjero.  En estos tiempos luce vacía, el calor no se aguanta ya que es provocado por la construcción en concreto, producto del dinero que envían de los Estados Unidos y Europa y ese espacio lo han cambiado por una enramada en el fondo de la casa o en los lados y estos adornos ya pasan desapercibidos, además, los clubes y el modernismo han hecho que tengan otro estilo de vida.


1 comentario:

  1. Felicitaciones a Xiomarita Pérez, por esos aportes enriquecedores.

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