miércoles, 30 de abril de 2014

Profesionales de confianza

Los médicos, las modistas y los estilistas en belleza tienen sus clientes fijos. Por más que lo recomendemos no nos hacen caso, porque los seres humanos buscan al profesional que le acomoda, que le complazca o “da en el clavo”. Por ejemplo, hay médicos que son excelentes profesionales, pero ponen un truño cuando vas a la consulta que te arrepientes de haber ido.
Esos galenos no te escuchan, porque consideran que no tenemos conocimientos de la medicina. Solo prescriben. Otros son personas con formación diferente, lo llamamos a la hora que sea y siempre están dispuestos a servirte, porque saben que el aspecto emocional del paciente es muy importante. Algunos, como ya saben nuestro historial médico no te hacen caso y piensan que somos hipocondríacos. Esta clase de profesional es la más unida. En los pueblos las personas tienen el médico de familia, que normalmente es el único médico general que existe o es el de mayor edad, con más experiencia; es un personaje admirado y querido por sus pacientes, tanto es así que luego de estos sanarse de una dolencia le llevan como agradecimiento un pollo criollo, una guinea, o la mejor yuca que se ha cosechado.
Otro renglón son las modistas que conocen nuestro cuerpo, los colores que nos gustan y son capaces de hacernos un vestido sin probárnoslo. Están desapareciendo, hay pocas y para confeccionarnos un vestido para diciembre debemos llevarlo en septiembre u octubre. Son las que nos asesoran respecto a lo que nos queda bien. Mientras más cara la tela y más complicada la moda el costo es más alto. Antes las modistas cosían por muestra, les decían también costureras. Le llevábamos un vestido que nos quedara bien y lo colocaba encima de la tela y ¡a cortar se ha dicho!
Respecto a los estilistas en belleza, siempre están actualizándose, tenemos uno fijo y si por cualquier circunstancia vamos a otro salón de emergencia siempre expresan “está de texturizarte” “tienes canas, ¿cuándo fue la última vez que te diste color?”. Antes, solo se usaba el rinse y spray o fijador al final, ahora es un brillo que se frota con las manos con el nombre de living y en resumen a todo esto le llaman productos de terminación y que en la actualidad tenemos que comprarlos y los llevamos cada vez que visitamos dicho establecimiento de belleza.

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Xiomarita Pérez
Folcloreando
Publicada en Listín Diario el 30-04-2014

5 comentarios:

  1. Quien te dijo que no haqy comentarios? Aaayy Paapaa. Ahora es que vas a haber comentarios y de los buenos mi querida Hippie. Ya veo que tu eres amiga de mi primita Maria Gonzalez a quien al igual que yo le gusta el baile, Mi Mama era una de esas costureras, todo tiguerito de la Capital Dominicana y algunos artistas de Frarandulas tales Como Luisito marti (ido ya), y otros mas que no caben por ser demasiados REYES era su nombre. EPD.La mejor modista de toda la capital dominicana pa queeee sepa.

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  2. Que suerte ,tener una madre , bella y ademas costurera ...vivencias exquisitas . Toda la casa llena de gente , desde la sala hasta el baño ,algunos se paseaban por la casina , al" olisquear " lo que se cosía . Que buenos y ricos tiempos , recuerdo los aprestos navideños la vieja, nada de permitir que el sastre ejerciera su función , al ganarse sus " chelitos " ella era la fashionista... la Ateliera . Siempre y al final el truño , pues, al hermano quedaba la ropa mejor que a mi... toda una chercha !!!

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  3. Por cierto , amiga XIOMARITA... FELICIDADES !! POR ESTE BLOGG deseos de un gran admirador , compartimos como entrenador en el taller, preparado por una gran amiga en común , DRA . ALEVANTE .

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  4. Saludos a todos ustedes por aportar datos de sus vivencias. Eso es lo que buscamos que cada persona hable de las costumbres y tradiciones de su entorno.
    William, claro que me recuerdo de ti como facilitador del curso de Oratoria. Abrazos!

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