lunes, 11 de febrero de 2013

Consultorio folklórico: ¿Cuántas vírgenes existen en el país?

Respuesta: Solo existe una virgen y es la Virgen María. Existen advocaciones o nombres con el que se conoce la Virgen María. Particularmente en nuestro país la veneramos bajo dos devociones: La Virgen de las Mercedes, que es la patrona y la Virgen de la Altagracia, es la protectora o madre espiritual.

jueves, 7 de febrero de 2013

¡Bienvenidos!


Somos dominicanos hasta la tambora

Nuestro país está lleno de riquezas folklóricas y populares. Cada mes, cada día, hay actividades en todos los puntos de nuestra isla. “Somos un pueblo que canta”, también que baila y disfruta nuestra música, que ha cruzado las fronteras para dejarse sentir con la chispa que nos caracteriza, con el calor que emanamos y la hospitalidad que nos distingue.
Desde comienzos de año ya estamos en manifestaciones folklóricas. El primero de enero, mientras la mayoría de las provincianos está durmiendo la resaca del Año Nuevo, el Teatro Cocolo Danzante, integrado por descendientes de inmigrantes ingleses, sale por las calles de San Pedro de Macorís, con su música vibrante que embriaga a los participantes y su vestuario cargado de colorido, bailando Wild Indians, que es la síntesis del Teatro Cocolo Danzante.
Ellos, reconocidos por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad en el 2005, tienen muchos años dando vida al pueblo que lo acogió, al país y al mundo. Si hablamos de las fiestas patronales, cada provincia tiene su patrón. Un día que se celebra con fervor es el 21 de enero, Día de Nuestra Señora de la Altagracia, protectora del pueblo dominicano.

Los dominicanos, en su mayoría, somos devotos de esta Virgen, por lo que se hacen peregrinaciones a la Basílica de Higuey para cumplir promesas o pedir “favores”. Mientras llegan las fechas de estas manifestaciones folklóricas, en los diferentes puntos del país está sonando la música que nos identifica: el merengue. Una provincia que está apegada a su identidad es Santiago de los Caballeros, donde las emisoras radiales están llenas de programas con música típica, por lo que los santiagueros se sienten orgullosos de su ritmo, al igual que los habitantes de la Línea Noroeste, creadores del famoso merengue liniero.

Carlitos Almonte, acordeonista típico
 En la capital del Cibao hay más de veinte lugares de diversión que durante la semana albergan un conjunto típico en vivo, deleitando a los asistentes. Igual que el merengue, tenemos la bachata, un ritmo que lo internacionalizaron los hombres y mujeres que emigraron a buscar una “nueva y buena vida” a Europa y Estados Unidos. Se llevaron “debajo del brazo” el lamento, la nostalgia, la esperanza y el sueño de regresar un día al país que los vio crecer.
Esa bachata urbana está dondequiera, a cualquier hora y donde la gente quiera disfrutarla en toda época del año.
Por igual, la bachata barrial, que se ha desprendido de la urbana para dar otro giro al baile, en el cual el hombre, con su matiz machista, toma el dominio en ese encuentro de pareja. La bachata es el vallenato de Colombia, es la ranchera de México, es El Jibarito de Puerto Rico, es el típico de Panamá. Porque sus letras tienen sentimiento, pensamiento, amor, desamor, traición el dominicano se identifica con ella, llevándola en lo más hondo de su ser.

Otro ritmo que se baila, se toca y se canta durante todo el año son los palos o atabales, el que además de ser ritual, es festivo en ocasiones tocándose en velaciones dedicadas a un santo, como en la fiesta de la Santísima Cruz, el 3 de mayo en El Seibo, y otras comunidades; también se toca “palo de muerto” durante los nueve días del difunto y en el cabo de año, que es la celebración del primer año de fallecido de un miembro de la cofradía.
Luego se acerca otra manifestación y es la Fiesta del Espíritu Santo, siete semanas después de Semana Santa.
En varios lugares del país hay celebraciones, pero donde se realiza con mayor arraigo es en Sabana Grande del Espíritu Santo, hoy Villa Mella, y zonas aledañas, donde existe la Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella, que en el año 2001 fue reconocida, al igual que el Teatro Cocolo Danzante, Patrimonio de la Humanidad.

El 13 de junio es Día de San Antonio y es tradición en Yamasá que el domingo más cerca de esa fecha los hermanos Guillén celebren durante todo el día, con un conjunto de expresiones propias de esa zona: el baile priprí, los congos, palos, salves, jera pega, pandero. Esta es una costumbre familiar que celebran por años. Además, ellos poseen un centro de artesanía con recreaciones taínas, conocidas internacionalmente.
El 23 y 24 de junio en Pueblo Arriba, Baní, está la Cofradía de San Juan Bautista y desde temprano del día 23, mientras San Juan está en la ermita, se está tocando y bailando la sarandunga, que consta de tres bailes y un canto llamado moranos, el cual acompaña la procesión cuando al amanecer del 24 se lleva la efigie a un río cercano para darle un baño simbólico.
Luego, el 29, Día de San Pedro y San Pablo, en Fundación, provincia Peravia, Hilda Peguero Medrano tiene a San Juan en su ermita durante el día, cumpliendo una promesa mientras vida tenga. La tercera y última manifestación, se realiza dos semanas después, en honor a este santo, en La Vereda, del Distrito Municipal de Limonal, a 7 kilómetros de Baní, donde asisten personas de todas las comunidades cercanas para bailar, comer, beber y despedir a San Juan Bautista hasta el año siguiente.

El 24 de septiembre se celebra el Día de las Mercedes, patrona del país y de varias provincias, como La Vega, donde se hacen peregrinaciones al Santo Cerro.
El 28 de octubre se celebra en Samaná la Fiesta de la Cosecha o Harvest. Es una tradición de hace años, donde los feligreses depositan ofrendas en la iglesia, conocida popularmente como la chorcha (del inglés: church). Estas ofrendas consisten en frutos y animales, los cuales son subastados al día siguiente y el dinero se destina a obras sociales y religiosas.

En Las Tablas, provincia Peravia, hay un santuario popular construido en honor a San Martín de Porres. Ese lugar es un centro de peregrinación y el 3 de noviembre se reúnen miles de personas para cumplir o hacer promesas. Los lugareños aprovechan para vender comidas, bebidas, dulces: el pan de batata, pudín de pan, coconete y otros propios de la zona.
El 25 de diciembre, Día de la Natividad, los Wild Indians salen a las calles, como es costumbre en esa época, y en otras ocasiones como el Día de San Pedro, el 29 de junio.

Otra manifestación folklórica es el ritual de los toros ofrendados al Santo Cristo de Bayaguana. El 28 de diciembre, luego de los comisarios del Santo Cristo de Bayaguana recorrer la zona Este, trasladan los toros al corral, donde permanecerán hasta el día primero de enero para ser subastados; con los recursos de las ventas se realizarán obras sociales.
Durante ese día 28, la banda de música, los comisarios, los jinetes y los creyentes se concentran alrededor de la iglesia del pueblo, además de participar en las misas que se celebran durante todo el día. Las calles se inundan de jinetes en sus caballos y los venduteros se ven por doquier.
Hay música folklórica, cantos de toros interpretados por los comisarios

En nuestro país existen otras manifestaciones que son universales, como el carnaval, que se ha dominicanizado y se le considera el que más riqueza expone por su diversidad.

Cada región tiene su personaje central, con nombres diferentes, de acuerdo a las características propias de cada provincia y de cómo se vista, lo que lo hace más variado; además de celebrarse en fechas distintas, adquiriendo cada expresión carnavalesca su propia identidad.

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Xiomarita Pérez
Actualizado el 4-10-2015

Un queso con historia

Xiomarita Pérez
para Listín Diario

Montellano, Puerto Plata.- Solo la paz, el coraje, la espiritualidad y una familia “formateada” a lo antiguo y a las tradiciones hacen que esta mujer, a sus 86 años, conserve todavía la fuerza de su juventud en la Sabana de los Muertos, una comunidad cercana a este municipio. 
La casa donde ha pasado su niñez, juventud y senectud conserva los rasgos vernáculos. Está intacta. El colador y el “empinador” o soporte para filtrar el café tienen más de 90 años. Son los cómplices de las tertulias aromatizadas que se disfrutan en cada sorbo de café de pilón en la cocina apartada de la sala y comedor cada vez que algunos de los familiares que viven en la ciudad suben la loma. Antera Eguren es la segunda de 10 hermanos.
Su madre tuvo 17 hijos de los cuales 6 murieron al nacer y otro murió a los tres años. Su padre, también fallecido, era nieto de un español casado con una dominicana. Sus rasgos y las orejas grandes delatan su herencia y los surcos en su rostro marcan el trabajo que ha realizado en el transcurso de sus años. No ha sufrido enfermedades y a su edad lee sin tener que usar espejuelos.

Otras herencias que les dejaron su padre Cristino Eguren y su madre Juana María Almonte a sus diez hijos, además de la formación de hogar y la unidad familiar, fueron la ganadería, las plantaciones de caña y la elaboración artesanal de queso blanco. Pero esta última herencia es la que ha permanecido. Aunque ya no producen en grandes cantidades como cuando lo fabricaba su padre, Antera, con ayuda de su hija Rosalía, no ha perdido esta tradición, siempre tiene encargos y ve esta actividad como un legado de tradición oral que conserva con orgullo. Antera Eguren ordeñaba las vacas antes de fracturarse un brazo, hace dos años.
Se levantaba a las 5:30 de la mañana para “achicar” las vacas, que es la separación del becerro para al otro día ordeñarla para la producción del queso. En la actualidad su nieto Wayner Espinal, de 18 años, realiza esta labor mientras su hermanito Julio Alberto, de 8 (ambos hijos de Rosalía), observa. Julio sabe que, además de estudiar, este trabajo forma parte de la tradición familiar. Elaboración Cuando llegamos a su hogar el proceso de la elaboración del queso ya estaba finalizando.

Mientras conversábamos le sacaba el suero, luego le echaba agua caliente para “matar los microbios” y luego sal a gusto. El queso ya está en el molde, abrazado con un paño. Luego se prensa con un par de piedras colgando durante un par de horas. Se escurre el suero que le queda y ya listo se coloca en la nevera. Las hermanas aprovechan para conversar sobre la familia y recordar cuando sus padres vivían en la casa que conserva el aliento familiar y la arquitectura vernácula. Construida hace más de 60 años, algunos enseres familiares sobrepasan los 100 años.

Son las 3:00 de la tarde y me sorprende que Antera se “presina”. Ya es hora de hacer el Rosario de la Misericordia y nos sumamos a participar. Su hermana Marcela Eguren de Pérez también hace lo mismo, mientras para sus dos hijas, Rosalía y Altagracia (Sory), ya es una costumbre. Ybet, su otra hija, reside en la ciudad. Cuenta Rosalía que rezan también el Santo Rosario de la Virgen María a las 7:00 de la noche. Es hora de partir y dejamos atrás una comunidad verde, una casa que refleja sencillez y recuerdos, que aunque se encuentra cerca de la provincia no está permeada del modernismo citadino.

Santo Domingo te invita a conocerla y disfrutarla

Santo Domingo es nuestra Capital, donde se concentran las diferentes expresiones culturales, producto del conglomerado que emigra de los pueblos y campos del país a los diferentes barrios y ensanches. Precisamente por eso es que los visitantes encontrarán muchas riquezas folklóricas y populares. Somos caribeños, llevamos en nuestra piel, en nuestra sangre, la alegría, el gozo y lo mejor de todo…..la hospitalidad que nos distingue.
Desde que arribe a la ciudad de Santo Domingo, por vía terrestre, barco o avión es recomendable visitar la Ciudad Colonial y adentrarse en nuestra historia rememorando parte de nuestros orígenes.
Calle La Atarazana, Ciudad Colonial
En este casco histórico encontramos el Alcázar de Colón, la Catedral Primada de América, la primera Universidad y otras edificaciones y monumentos, que son parte de nuestra antigua ciudad, por lo que fue reconocida por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad. Luego, pasear por Ciudad Nueva, para visitar el Parque Independencia y su Altar de la Patria, donde reposan los restos de los Fundadores de nuestra nacionalidad. Subir por la avenida Mella, comprar regalos en el mercado artesanal, para posteriormente “darse” un baño de pueblo en los barrios de la parte alta y aprender a bailar la bachata y merengues típicos en los lavaderos de carros, lugares propios de estas expresiones rítmicas.
No pueden obviarse el Parque Zoológico Nacional y el Jardín Botánico, donde encontrarán las especies endémicas, nativas y de otros lugares del mundo, así como los parques Mirador Norte y Mirador Sur, los pulmones de la ciudad, donde se disfruta escuchando el trinar de las aves.
Lucas, tiznao
Si quieren un chapuzón, hacia el este, la playa de Boca Chica es la más cercana. Y si de comer se trata, pues ¡a comer yaniqueques y pescados! Eso sí, en el trayecto pueden admirar el encanto y la belleza de Los Tres Ojos, corrientes de agua que emergen del subsuelo. Entre otras de las atracciones de Santo Domingo está la celebración del Desfile Nacional de Carnaval, el primer domingo de marzo, que es la fiesta popular más grande que se realiza en el Malecón y que es la culminación de todos los carnavales del país. Antes de esa fecha se celebran los del Distrito Nacional, Santo Domingo Norte, Santo Domingo Este y Santo Domingo Oeste , así como en San Antonio de Guerra.
En este último, donde los negros de la Joya hacen su aparición en Semana Santa. Siete semanas después de Semana Santa, en Villa Mella, y zonas aledañas, se celebra con más arraigo la Fiesta del Espíritu Santo, donde existe la Cofradía homónima.
En el año 2001 este espacio cultural fue reconocido por la UNESCO como Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad. En el confluyen las salves religiosas y seculares, los congos, el priprí, la bachata, y el son, que tambien se ha diseminado en Los Bajos de Haina, Sabana Perdida, Manoguayabo, Secreto Musical en Villa Consuelo, Trovas Tapas Bar en Gazcue, Las Ruinas de San Francisco en la Ciudad Colonial, Hotel Barceló, Esquina de Tejas. Y si de bailar merengue típico se trata, visite El Trampolín en la Avenida 30 de Mayo. ¡Disfruta Santo Domingo, que también es tuya!