viernes, 15 de marzo de 2013

La última travesía de un “diablo danzante”

Entrevista a Andrés Eugenio Álvarez

Xiomarita Pérez
Publicado en Listín Diario el 15 de febrero de 2000

Santo Domingo.- Andrés Eugenio Álvarez está triste, quizás esta sea la última vez que participe en el carnaval. Ha pasado toda una vida envuelto junto a su familia a esta tradición, haciendo máscaras, impartiendo talleres y luchando por esta manifestación popular que forma parte de su entorno.
 Le duele que ya Halloween hace años está aquí y nadie dice nada. Se siente, como muchos carnavaleros, humillado: y es que nadie los ha tomado en cuenta para discutir, siendo ellos los protagonistas de esta expresión espontánea del pueblo.
 Pero El Chino, como le llaman, lo dice pero no se lo cree, porque es toda una vida envuelto en papel, pinturas, almidón, haciendo cada año unas setenta y pico caretas para su comparsa, Los Arácnidos del Brisal, y para otras. De repente, con voz enérgica, piensa, y su voz sale limpia para reclamar su espacio y el de sus compañeros.   La casa donde vive el ''diablo danzante'', en Invivienda, con su esposa Rosa María Blanco de Álvarez, y sus hijos Gorki Andrés y Yovanka Iraida, refleja lo que es esta familia, máscaras por doquier, adornadas con todo lo que pase por su imaginación, que es mucho. Me enseña la máscara de este año, porque cada año es diferente; me enseña la de su hijo, como si fuera lo que es cada año, un trofeo a él mismo por su paciencia y entrega total a lo que le pertenece: su carnaval.
Listín Diario: ¿Qué tiempo tiene usted participando en los carnavales?
Andrés Álvarez: Yo tengo 53 años disfrazándome, los cumplo ahora el 27 de febrero. Desde la edad de 3 años me estoy disfrazando. Mi mamá fue la auspiciadora de esto, porque fue reina del carnaval popular. El carnaval de ahora no es el carnaval de antes. La gente cree que el carnaval es el desfile, el carnaval es popular. En los barrios, el carnaval es una expresión espontánea del pueblo, llevarnos a una farsa para demostrar que todo está bien en un país, eso es un desfile, que es otra cosa diferente. Yo lo veo desde otra óptica: llevar al pueblo alegría, armonía, nuestra cultura y nuestras tradiciones.

LD. ¿Qué tiempo tiene haciendo máscaras de carnaval?
AA. Yo aprendí a hacer caretas a partir de los 7 años, cuando salía de la escuela me iba a la casa de tres maestros de caretas que eran los Sánchez, el profesor Negrito y el maestro Pérez y Pérez, que fue con el que más aprendí. Uní las tres técnicas de ellos en una sola. Mi papá me hizo la primera máscara a los cuatro años.

LD. ¿Imparte talleres?
AA. Sí, imparto talleres a niños, adultos y a escuelas y colegios. Fíjate, cada máscara para mí tiene su historia. Aquí el uso de las máscaras o caretas se prohibió en la época de los doce años de Balaguer, cuando Trujillo también. Por eso es que en Santo Domingo tú no ves el uso de las caretas de una forma generalizada, porque se acostumbraron. Si la tienen se la colocan arriba o en la espalda; si no se colocan un antifaz o unos lentes, como también puede observar los moñuses.

LD. ¿Cree usted que el carnaval se ha ido fortaleciendo?
AA. Se ha ido fortaleciendo con el apoyo que se le está dando a las comparsas, que aunque es mínimo, está ahí.

LD. ¿Quién lo está dando?
AA. Turismo y el Ayuntamiento. Antes no nos daban nada y ahora nos dan 5 mil y 3 mil pesos para la comparsa, que no nos dan ni siquiera para comprar las vejigas. Nos lo dan para que bajemos al desfile y le compremos refrigerios a los muchachos. Antes nosotros bajábamos de una manera espontánea. Mi traje está saliendo casi por siete mil pesos haciéndolo yo.

LD. ¿En qué se ha perjudicado el carnaval?
AA. En la comercialización, porque las espontaneidades del pueblo no salen a la calle, no es como antes, que salían por todas las calles Se me Muere Rebeca, Roba la Gallina, Califé... Todas esas figuras han ido desapareciendo, lo que era el verdadero carnaval. También Los Galleros y Vístete de Maíz pa' que te piquen los pollos, La Muerte en jeep, que era un Land Rover que se disfrazaba y salía desde el cementerio de la Independencia, con su chofer vestido de negro con una capucha, igual que el Ku Klux Klan norteamericano. Imagínate este jeep saliendo del cementerio qué terror causaba.  El Roba la gallina era un hombre que lo agarraron vestido de mujer robando gallinas, lo usaron como protesta, porque no tenía para comer y le daban palos, de ahí las frases.

LD. Respecto a la separación del Carnaval de las Fiestas Patrias y la Cuaresma, ¿qué usted opina?
AA. No estoy de acuerdo. A mí me ha dado pena que con nosotros no se ha reunido nadie, se ha formado a través de la Pastoral Juvenil, a través de un señor que se llama Teófilo Barreiro, que me da pena que con un hermano que fue revolucionario, (Tony Barreiro), él tenga una posición en contra de un pueblo, de una tradición, de la cultura de un pueblo. Me da pena ver en ese grupo también, a un Carlos T. Martínez, un amigo mío, amigo intrínseco, dándole apoyo a esta situación, pero sin embargo no protestan por las fiestas de Halloween, que es una fiesta extranjera, el clero católico no protesta. Ya en las escuelas se están celebrando estas fiestas de Halloween, incluso querían hacer una fiesta de esas en la Biblioteca Nacional. Suerte que el director se opuso. De eso no se preocupan ellos. Hay muchas tiendas vendiendo esos disfraces de una cultura extranjera, que es más peligrosa que el carnaval y que es diabólica, viene de Inglaterra a través de Estados Unidos. Entonces quieren quitarnos nuestra cultura. Si la Iglesia Católica fue, en parte, la auspiciadora del carnaval, entonces ¿por qué hoy quieren quitárnosla? Fue una conquista del pueblo, a nosotros nos lo prohibió Trujillo y nosotros nos disfrazábamos y caímos presos. No va a ver ningún Gobierno que nos pare a nosotros salir a la calle. Mientras yo esté vivo seguiré haciendo carnaval el día que me toca, tres días antes de la Cuaresma y la celebración de las fiestas patrias, porque se celebra como un regocijo por la libertad de nuestro pueblo... Cuando Trujillo se subía la bandera, se hacía de todo y se respetaban las leyes. Yo he visto a peloteros bailar el Himno Nacional y nadie dice nada. Ahora son patriotas, pero cuando el imperialismo yanki se metió aquí en el año 1965 yo fui de los combatientes y nosotros los carnavaleros nos tiramos a la calle con un fusil en la mano, entonces hoy aparecen muchos ''patriotas'' pintando una cosa que no es y da pena ver el clero católico metido en eso. Lo último que le oí decir al Padre Luis Rosario es que la fiesta del carnaval dominicano tenía muchas orgías y muchas muertes, pero el carnaval de la Iglesia Católica es peor que el nuestro. La Semana Santa se ha convertido en un carnaval de muchas muertes y orgías y ellos no dicen nada. Cuando yo me crié lo que existía era fiesta sacra, nadie le topaba a un niño, todo era respeto. Yo soy católico, yo fui hasta clérigo, se respetaba con todo el fervor, con todo el amor. Hoy no.

LD. ¿Qué dicen los otros comparseros?
AA. Nadie está de acuerdo. Ellos no se han reunido con la Asociación de Carnavaleros a nivel nacional. Ellos han hecho su grupo y con nosotros que somos los protagonistas no se han reunido. A nosotros nos duele nuestro carnaval, nuestro pueblo. El carnaval es la única manifestación popular de alegría, sin cobrar ni un centavo, por eso te digo que no es un desfile, el carnaval es barrial, es una manifestación espontánea del pueblo.

LD. ¿ Cuál era la situación del desfile  carnavalesco en la época de Trujillo?
AA. Trujillo hacía un desfile que se llamaba ''el corso florido'' y nos acordonaba la avenida Mella de policías, hasta de bomberos, nosotros éramos la plebe, no podíamos bajar al desfile de carnaval, entonces ¿qué resulta?, a veces nos escapábamos. Una vez nos agarraron presos y nos llevaron a la Fortaleza Ozama presos. Teníamos que tener un permiso de la Policía para podernos disfrazar y que tuviéramos totalmente identificados con el Acta de Nacimiento si éramos menores o con la cédula y la dirección. Nos daban un número a cada uno para podernos disfrazar. El carnaval trae consigo la música, el canto, alegría, manifestaciones culturales y mágicorreligiosas. El carnaval para mí es una manifestación mágico religiosa de protesta a sistemas y cosas que suceden en la vida cotidiana contra el sistema que nos rige, que nos gobierna, eso es lo que yo siento en el carnaval, mis vivencias, creo que va a ser la última participación ya, pienso retirarme, porque me da pena que grupos de oportunistas se dan a la tarea de minimizar nuestro carnaval, hemos hecho nuestro esfuerzo por llevarle el esplendor y la alegría al pueblo y esas son las voces que se escuchan, que se oyen, a nosotros nadie nos escucha, nadie nos oye.
 Mira el carnaval de La Vega, se disfraza la élite, ¿dónde están los estratos sociales del pueblo, dónde están? no tienen cabida en su carnaval. Un niño que se tizne la cara está haciendo carnaval, una persona que se vista de gitana está haciendo carnaval, no porque tenga un disfraz carísimo, costosísimo..., un tiznao también está haciendo carnaval.

LD. Hace un par de años a ustedes les quitaban las cédulas, ¿por qué?
AA. Ese fue un punto tremendo, hubo un choque, fue como una humillación quitarle las cédulas a todos los carnavaleros con el fin de obligarnos a nosotros a bajar para el desfile por un diezmo que nos daban, que no compensa el disfraz que yo me hago, y el que le hago al hijo mío.

LD. Hay comparsas fantasmas a las cuales se les da el dinero y luego no bajan
AA. Bueno, eso ha sucedido muchas veces, pero quienes organizan el carnaval son los que deben tener el control de eso. Antes había catorce o quince comparsas de diablos cojuelos, ahora hay 160. Entonces partían una comparsa en dos y nada más desfilaba una sola para coger el dinero, lo hacían por la poca ayuda que había. ¿Tú sabes cuánto daban cuando eso?, mil pesos. Ahora qué hace una comparsa de ciento y pico de gente con 4 mil pesos, no hace nada. Las vejigas las vende el matadero a diez pesos cada una, y cada diablo lleva diez vejigas, imagínate.

LD. Ahora Turismo está supervisando esa situación para que no vuelva a ocurrir
AA. Siempre se ha hecho, cuando estaba Dagoberto Tejada, mi gran amigo, se investigaban a las comparsas hasta de noche, pero siempre se colaban, cogían el dinero y después no bajaban, pero nunca se amonestó a nadie, un error, pasó varias veces. Pero fíjate, el precarnaval es el día 20, nosotros deberíamos tener esos chelitos en las manos, a veces lo dan hasta un día antes del desfile. El carnaval no se organiza de un mes para otro, en la mayoría de los países que lo celebran, cuando termina el carnaval, comienzan los preparativos del próximo, se forman comités, asociaciones. Yo hasta ahora no sé quiénes son los jurados, no sé quién es el Rey del Carnaval. Oí por ahí que es Juan Marichal. En todos los países de fuera se supone que el Rey del Carnaval es el carnavalero, que es quien ha sufrido en carne propia el carnaval. ¿Qué han hecho ellos por el Carnaval?, nada. Ninguno de los reyes de carnaval ha hecho nada por el carnaval.

LD. ¿Y Tony Issa?, fue Rey del Carnaval
AA. Sí, pero ese lo pedimos nosotros, fuimos los carnavaleros quienes pedimos que Tony Issa fuera Rey del Carnaval, no porque un grupito lo ponga. Lo que es Tony Issa y Vinicio, el repostero, que se ha fajado con los carnavaleros, son las personas que se merecen ser reyes del carnaval; también los carnavaleros viejos que tienen 70 años haciendo carnaval, como en Brasil, Aruba, en La Vega, que se hace por votaciones, por su lucha con el carnaval.

LD. Con relación a la Fiesta de Halloween, quizás no hay problemas porque la fecha no interfiere con las demás fechas en conflicto
AA. O porque puede ser que haya un negocio detrás de eso, una máscara de Halloween cuesta carísima y hay grandes tiendas.

LD. Y si se aprueba un decreto para la separación de las fiestas, ¿qué harán ustedes?
AA. Lo seguiremos haciendo en la calle, nosotros somos los sufridos, los que hacemos nuestros gastos, ¿por qué no se habla con nosotros?, ¿porque ahora esa élite viene a prohibirnos nuestro carnaval? Hablando la gente se entiende, creo yo. Si Trujillo no pudo con nosotros, estos gobiernitos que vienen por ahí menos. Cómo tú le vas a decir a un pueblo, después de tantos años, que no se ponga un disfraz, dime, a través de los conocimientos que tienen. Si a los muchachitos tú los ves en la calle con sus laticas, disfrazados de Roba la gallina... Yo vi ahorita un grupito.

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